sábado, 21 de noviembre de 2020

C/D ~ QUE ME PERDONE CHAVELA ~

Tiene que saber,


usted...


que no miro nunca a quién,

que esto es pura timidez

que pardiez, linda es su voz

de la Azteca, y de pasión


tiene usted, que saber,

es la mala educación

de mis ojos a los pies

de su música de amor


Y, perdóneme así pues,

que esto es pura timidez

que honradísima estoy yo,

de escuchar la voz de usted.


Y perdóneme otra vez,

y perdóneme, por Dios,

que esto mío, es idiotez

pero sin mala intención.


Y perdóneme otra vez,

y perdóneme otra vez...



M.R.C. 

sábado, 3 de octubre de 2020

~C/D~ ESPERA Y DANZA ~

 Mi "problema" es la esperanza

que la espero, que la espero,

y al llegar al sumidero

llega antes su tardanza.


Es entonces la fianza

por entero, por entero,

y sin embargo en su escudero

tengo puesta toda lanza.


Ella con su eterna promesa,

ajolá fuera dinero

me dedicaría a ser ventero

y no a sufrir tal cual pesquisa.


Y aquí me tienen de esta guisa,

siguiendo siempre al farolero

que él, muy dicharachero,

llora y muestra una sonrisa.


M.R.C.





sábado, 8 de agosto de 2020

~ C/D ~ CALL, VOS ~

 Se abre paso tu frente

caballeros en el campo de batalla

llevan cota de malla

no puede esa yerba contra tu gente.


Brisas son más propensas

a acariciar tus sueños

y los vientos son tus dueños

y tú de mí, más que piensas.


Qué bella es la calvicie

tan estimada en Egipto

aquí es tema abrupto

llevar en cabeza planicie.


Recuerda siempre estos versos,

si acaso sientieres morriña

por parecer anteriormente una piña.

Recuerda: más calvos, más tersos. 


M.R.C. 



martes, 14 de julio de 2020

~ C/D ~ ¡ASPATIENTOS! (VI)

- ¡Dónde nos ha dejado la insí-pirada que nos parió; o nos medio parió, porque somos por referencia y no por creación completamente genuina! (Y porque nunca nos acaba, shhhh).

- ¡Ay Panchete Lanza!¡Qué ruina! Oye, cada día eres más enjuto... ¡Te llamaré Pancho Mondadientes! Pues nos ha dejado de lado la cretina, así que yo la esputo.

- ¡Eeeeeeeeeeh! ¡Menos humos, chimeneas! Que si meneas mi cerebro al final a veces sale cosa fina (no)! Qué mareada me tenéis para llamarme yo Marina...


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Y es que estaban Pancho Lanza y Don Cip... Don Cogote, bonancibles y calmosos (después de que el aspa metafísica le cortara la cabeza de cabellos rasposos a aquel gangoso del Jefe de los Guardia Civiles), caminando carretera hacia Trujillo, buscando el carajillo, con ojeras de no haber reposado las orejas -Que por qué iban a Trujillo era un misterio hasta para ellos, incluso para la narradora y su hemisferio; mas así se dio la dicharachera dicha- cuando lo que parecía una espada de ensartar, plateada como la sangre de unicornio dispuesta en una interminable y altísima base encalada, les dio el siguiente escarnio:

- ¡Pancho! ¡Mira lo que se viene hacia mi respetable figura de montador de corceles!

- Se nos viene - Pancho pierde, sibilino, los papeles y finura. 

- Y este ahora qué murmura... ¡No indagues en laureles! ¡Corramos! ¡Lo que fuere, aquella cosa le cortó airosa la testa a nuestro enemigo!

- ¡Rápido! ¡O la Muerte será nuestro único testigo!

Cuando libráronse de acabar siendo pincho moruno en dos de las aspas de un NACA 2002, la tercera trilliza, certera y baliza, le pasó por los pelos del cogote al tuno que esta parte da nombre;

- ¡Por los no pelos!
- ¡Tú es que tampoco tengas mucha cabellera! ¡Demasiada confianza te he dado, escudero!
- ¡Corramos, señor!
- ¡Por la genitalia de Espartero! ¡Ahí hay otro gigante!
- ¡Usted siempre tan certero mi lor! 
- ¿Dónde está cuando se le necesita, Rocinante? 
- ¡Huyamos como si no pagáramos renta!
- Ni que tú pagaras mucha.
- Si es que no tengo ni hucha.
- El pobre... ¡AAAAAAAAAAAAH! - El aspa de uno de los molinos atravesó el espacio que en un primer momento cubría el delgado cuerpo del hidalgo. 

- ¡No! ¡Llévenme a mí, que no valgo!- Mas Sancho se dio cuenta, que no había más peligro; aquellos brazos de metal habían cesado su lucha. Sin embargo, Don Cogote no aparecía ni visto de frente.

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- ...¡Disidente! ¿Pancho?¡¿Pancho?! ¡Si lo sé no emigro!- Don Cogote estaba en un camposanto, donde cerciórose con llanto, de faltarle un brazo - Y sin embargo, más me duele no tener ahora un buen cazo. Ese gigante podría ser curandero. ¿Dónde estás, mi cenutrio escudero? ¿Cómo he llegado a un cementerio? ¿Estaré en mi sepultura?


M.R.C. 














miércoles, 10 de junio de 2020

~ C/D ~ INSERT CO-IN-CIDENCIA

Ambos nos dirigíamos de vuelta a casa: La Ciudad Dormitorio nunca dormía. Acogía a todo tipo de individuos, venidos desde el más lejano Oriente hasta nacidos en la ciudad vecina. Ambos nos habíamos dado cuenta de la curiosa coincidencia que nuestros horarios habían planteado, así que nos mirábamos de soslayo con los ojos superando de milagro la barrera de algodón de la dichosa mascarilla. También elegíamos el mismo vagón y puerta por la que salir, e íbamos disfrazados con una pretenciosa elegancia, que trataba - ¿lo trataba o era buscado? - inútilmentente de cubrir un marcado carácter obrerista. Cambiamos los dos la misma pierna al cruzarlas. A la vez. Esto empezaba a ser divertido y a dar miedo a la par.

Los dos mirábamos nuestros reventados teléfonos; yo deescribía este hecho.

Lo que desconocía era que él también lo hacía.

M.

jueves, 28 de mayo de 2020

~ C/D ~ Y SI ME LEES AHORA ~

Ve a la entrada del 12 de Julio de 2019.



Ahí verás cómo mi intuición me tendía la mano; una de las veces que casi conectan mis neuronas sus chasquidos y me revelan lo que ansiaba ocultar a toda costa, pues la verdad era terrible, y el altruismo dejaba de existir, como mal argumentabas, pues negabas el amor y el amor existe;hasta lo hiciste rezar en tu piel.

No puedo más que sincerarme en este MURO. No por cobardía,(ya hablé todas las veces) sino porque de otra forma lo haría con la PARED, donde rebotaba toda realidad y devenía en fantasía.

Lo siento tanto...
  
No ha sido posible adentrar en ese potencial sónar de latidos,en el que confío, alguien entrará algún día o alguien estará ya allí. 

(Aún dudo de mí, este es tu triunfo).

Dejarás de parecer para ser y serás plena como la luna.

Pero yo nunca más un lobo que la aulle. 

Nunca más.




Hasta siempre. 
Bendita seas por El Tiempo.


M.R.C.


martes, 5 de mayo de 2020

~ C/ D ~ COMO POSESÍA



- Freud, Freud ¡¿Es esto la histeria?! ¡Vamos, patán! ¡Vamos, dímelo!

- Melo.

- Imbécil.                                   jdk#kjg#sjtfka

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Un sibilante susurro se desliza como una serpiente, sibilino, por El Túnel de La Desgracia. Nadie más parece escucharlo. Éste pronto comienza a recorrer la columna que vertebra el ser desdichado, como un cosquilleo, un rastro de hormigas eléctricas como anguilas, que llega colándose por todos los recovecos al vientre, e incluso hace burbujear las partes consideradas incívicas. El proceso deja una sensación de insatisfacción que parece que nunca llegará un clímax. 

Tras la fatídica experiencia psicótico-sexual, y por si fuera poco y creían ustedes que estaba la posterioridad exenta de horror, un calor repentino atraviesa órganos, arterias, alma, y la porosa dermis llora pequeñas gotas de locura. El cuerpo entero se establece cómodamente en un incómodo rigor mortis (manos y pies como garras, brazos que hacen alarde del abrazo de la muerte, doblados tiesos) en el que la mandíbula es la única que realiza una macabra danza alegórica del mordisco más letal, con fuerza. Las pupilas son crueles, por minúsculas, los ojos se abren, a excepción de la parte inferior, henchida de una furia infrahumana. 


El cosquilleo continúa. El pulso cardíaco retumba como tambores antes de la guerra y hasta la zona del apéndice vibra. No puedes más. Necesitas que la energía nuclear que te recorre salga por algún sitio. En ocasiones es un inanimado artículo que nada te va a reprochar, aunque tú sí te acordarás del capitalismo y sus intransigencias. En ese caso la culpabilidad no tardará en aparecer. 


Culpabilidad que no aparece tanto si es tu mano la que sufre en su dorso los algoritmos irregulares del gotelé en un violento arrastre. Supones que es porque la poderosa piel humanoide se regenera, pero te preguntas cuándo llegarás a estar tan fuera de ti como para hacer algo verdaderamente irreversible. Porque en ese momento ninguna lógica te aguarda para tomarla en tu regazo. Ningún atisbo de futuro se hace presente en tu mira. Sólo importa deshacerte de ese infierno intermitente que te alberga.



M.R.C.