Surcan las ramas el tronco-
(¡N!) suavidad, acarician cada veta-
rase el aliento-
domínanlo, lo rodean, lo aferran, lo oprimen-
sulas, en ellas la saliva es la savia de los sabios-
curece. No hay cráteres tan perfectos en la luna-
respira ansiosa-
cra madera porosa-
crílego acto tan santo-
do entero lo asisan a ese árbol.
Un aire frío como el hielo se introdujo por sus venas. Las entrañas no sabían nada de las mariposas, que andaban volando por otros lares más sureños. La euforia destripó todo el tesoro; el mapa a seguir fueron los atajos entre cráter y cráter de aquella fantástica explanada.
M.R.C.
domingo, 21 de abril de 2019
lunes, 15 de abril de 2019
~ C/D ~ COBALTO. AZUL DE COBARDES ~
Vuelve el Río Nilo,
a las dunas deste vientre,
en tanto el azul cobalto
nulo es siendo diantre.
(¡Paciencia!¡Sé empuñadura de mi espada!)
que no el filo
con el que se enSart(r)e.
Sé mi hogar al que falto
como Le Pertre.
M.R.C.
a las dunas deste vientre,
en tanto el azul cobalto
nulo es siendo diantre.
(¡Paciencia!¡Sé empuñadura de mi espada!)
que no el filo
con el que se enSart(r)e.
Sé mi hogar al que falto
como Le Pertre.
M.R.C.
miércoles, 3 de abril de 2019
A ~ ¡ARGH!UMENTACIÓN ~
Para cometer un crimen sólo es necesario un escenario.
Y para crimen el de Reginald Rose y Sidney Lumet con los diez negritos de Ágatha Christie, aunque esta vez añadimos dos más a pesar de ir cayendo como tales paulatinamente como se recuerda en dicha novela. Doce hombres debaten alrededor de una mesa la culpabilidad o inocencia de un muchacho que ha matado a su progenitor presuntamente hasta que H.J. Fonda comienza a sembrar la discordia en el originario convencimiento general de la culpabilidad del joven.
Como si precisamente de un crimen se tratara, el hombre patrocinado por el número favorito de Yoko Ono desmigaja las supuestas rotundas pruebas de las que parte el colectivo, proponiendo el pensamiento lateral en cada una de las mentes de la sala, haciéndose contradecir, haciéndose acallar a sí mismo al mismo demonio.
El cuidado de los detalles no sólo corre a cargo del maravilloso jurado octavo(Fonda)y de los aportes de sus compañeros jurados, sino también de la fotografía y del montaje.
El cuidado de los detalles no sólo corre a cargo del maravilloso jurado octavo(Fonda)y de los aportes de sus compañeros jurados, sino también de la fotografía y del montaje.
No haré menos intrincadas mis palabras a razón de no cometer el HOMICIDIO del spóiler. Han de apreciarla. No se dejen llevar por los PREJUICIOS estéticos que les puedan someter por ser cine más añejo: "Doce hombres sin piedad" es una película que ha envejecido muy favorablemente, como el vino, ya se sabe.
M.R.C.
sábado, 16 de marzo de 2019
~ C/D ~ JALEO JACTO EST ~
Atper, erpmeis evris
a al asoirolg nóicatneT
etreiv adac zev onenev
sám y sám, nóicrop a nóicrop.
Adidrep amla ne us ones
y on adidrép ed al nóicnetni
ne us ojecertne ed onetnec
otneic etniev ne nóicomocol.
Olagéis, olagéir, olajéd, onell
ed al rojem nóiccafsitas.
Olagéin, olatpéca, út ne le oneic
ne le oneic led r...
C.R.M.
a al asoirolg nóicatneT
etreiv adac zev onenev
sám y sám, nóicrop a nóicrop.
Adidrep amla ne us ones
y on adidrép ed al nóicnetni
ne us ojecertne ed onetnec
otneic etniev ne nóicomocol.
Olagéis, olagéir, olajéd, onell
ed al rojem nóiccafsitas.
Olagéin, olatpéca, út ne le oneic
ne le oneic led r...
C.R.M.
lunes, 4 de marzo de 2019
~ C/D ~ THE GAMES ~
Se dan la vuelta edificios
La lengua suelta desquicios
deja libre impertinentes
imperativas pertinencias.
Allá están las desinencias
en cada una de las gentes
allá con alcoholes y con vicios
educación ¿Y tus resquicios?
Orgullo pantomima.
Panacea perogrullo.
Mimosa un poco en esta rima
lima en el vaso suyo.
¡Vamos! La cuestión se anima.
Más ricino en el orgullo.
Orugas en el ánima
animado murmullo.
¡Claro has de saber!
¡Claro, tú sabrás!
¡Claro has de ganar!
¡En tanto el juego sea perder!
M.R.C.
La lengua suelta desquicios
deja libre impertinentes
imperativas pertinencias.
Allá están las desinencias
en cada una de las gentes
allá con alcoholes y con vicios
educación ¿Y tus resquicios?
Orgullo pantomima.
Panacea perogrullo.
Mimosa un poco en esta rima
lima en el vaso suyo.
¡Vamos! La cuestión se anima.
Más ricino en el orgullo.
Orugas en el ánima
animado murmullo.
¡Claro has de saber!
¡Claro, tú sabrás!
¡Claro has de ganar!
¡En tanto el juego sea perder!
M.R.C.
domingo, 24 de febrero de 2019
~ A ~ EL MALINTERPRETADO HOMBRE DE LAS MIL CARAS ~
Ha ya tiempo que las intenciones de escritura fueren muy distintas al análisis de otros asuntos que no versaran sobre el poderoso sujeto del "yo" y sus (mis) circunstancias. Mas, ya tocaba vilipendiar la vida y las circunstancias de ésta, (a lo que se suma el inseparable "yo" por el afán del sentimiento, que en este caso es el de la molestia).
Vine a despotricar una miaja sobre aquellos que han decidido encasillar a un hombre en concreto en la taquilla de la mediocridad. Hablamos ni mas ni menos que del conocidísimo actor Jim Carrey.
Leyendo y escuchando he acabado a lo largo del Sendero de Gloria, algunos comentarios respecto a su desprestigiada selección de papeles y la forma de llevarlos a cabo - ¡Es que siempre está haciendo el payaso! - ¡Es histriónico! - ¡Hala, Jim Carrey haciendo de serio! No me fío - Y demás improperios tintados de impertinencia e ignorancia más absolutas.
Sin embargo, recabando en la historia cinéfila del talento que nos ocupa, me veo en la obligación de enumerar para ilustrar todos aquellos caracteres a los que se ha sometido el tal:
- Stanley Ipkiss (The Mask, 1994)
- Lloyd (Dumb and Dumber, 1994)
- Ace Ventura (Ace Ventura, 1994)
- Chip (Cable Guy, 1996)
- Fletcher Reede (Liar Liar, 1997)
- Truman (El Show de Truman, 1998)
- Andy Kaufman (Man on the Moon, 1999)
- Charlie (Me, myself and Irene, 2000)
- Joel Barish (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004)
- Mr Pickles (Kidding, 2018)
(Entre tantos otros)
En casi todos ellos, el protagonizador protagonista de estas líneas conduce el argumento por sus venas y sus numerosos rostros, que, si bien pueden padecer de histrionismo, este es increíblemente controlado, cocinado a fuego lento, para no sobrepasar los sentimientos a los que ha de enfrentarse su representación. En todas estas películas hay atisbos filosóficos que plantean a quienes las ven cuestiones tan macabras como "¿Qué pasaría si en un momento dado tuvieras todo el poder mundial en tus manos?" o "¿Y si no pudieras decir que no a nada?" (¿Quién no se ha visto amenazado por un "qué dirán si digo que no" alguna vez?), y, desde la amistad preponderante incluso en las almas más infantiles con Dos Tontos Muy Tontos hasta la locura de creer, como lo hayamos podido hacer muchos en un alarde de grandeza y paranoia conspiranoica que nos controlan en "El Show de Truman", su mayor representante, con la notable colaboración de sus profesionales compañeros de reparto, transmite estas cuidadas distopías de la mejor manera que sabe hacer: con el humor más irónico o la mayor seriedad humorística a la que no todo el mundo querrá enfrentarse. Paradoja que, según viperinas y morbosas lenguas, ha marcado su vida real. Se puede decir que, a pesar de haber sido un "mentiroso compulsivo", nuestro Jim ha sabido ser a lo largo de tantos años uno de los actores más sinceros y generosos que ha dado el ferroso mundo del cine.
Más
Risa,
Copón.
Vine a despotricar una miaja sobre aquellos que han decidido encasillar a un hombre en concreto en la taquilla de la mediocridad. Hablamos ni mas ni menos que del conocidísimo actor Jim Carrey.
Leyendo y escuchando he acabado a lo largo del Sendero de Gloria, algunos comentarios respecto a su desprestigiada selección de papeles y la forma de llevarlos a cabo - ¡Es que siempre está haciendo el payaso! - ¡Es histriónico! - ¡Hala, Jim Carrey haciendo de serio! No me fío - Y demás improperios tintados de impertinencia e ignorancia más absolutas.
Sin embargo, recabando en la historia cinéfila del talento que nos ocupa, me veo en la obligación de enumerar para ilustrar todos aquellos caracteres a los que se ha sometido el tal:
- Stanley Ipkiss (The Mask, 1994)
- Lloyd (Dumb and Dumber, 1994)
- Ace Ventura (Ace Ventura, 1994)
- Chip (Cable Guy, 1996)
- Fletcher Reede (Liar Liar, 1997)
- Truman (El Show de Truman, 1998)
- Andy Kaufman (Man on the Moon, 1999)
- Charlie (Me, myself and Irene, 2000)
- Joel Barish (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004)
- Bruce Nolan (Como Dios, 2003)
- Carl Allen (Di que sí, 2008)- Mr Pickles (Kidding, 2018)
(Entre tantos otros)
En casi todos ellos, el protagonizador protagonista de estas líneas conduce el argumento por sus venas y sus numerosos rostros, que, si bien pueden padecer de histrionismo, este es increíblemente controlado, cocinado a fuego lento, para no sobrepasar los sentimientos a los que ha de enfrentarse su representación. En todas estas películas hay atisbos filosóficos que plantean a quienes las ven cuestiones tan macabras como "¿Qué pasaría si en un momento dado tuvieras todo el poder mundial en tus manos?" o "¿Y si no pudieras decir que no a nada?" (¿Quién no se ha visto amenazado por un "qué dirán si digo que no" alguna vez?), y, desde la amistad preponderante incluso en las almas más infantiles con Dos Tontos Muy Tontos hasta la locura de creer, como lo hayamos podido hacer muchos en un alarde de grandeza y paranoia conspiranoica que nos controlan en "El Show de Truman", su mayor representante, con la notable colaboración de sus profesionales compañeros de reparto, transmite estas cuidadas distopías de la mejor manera que sabe hacer: con el humor más irónico o la mayor seriedad humorística a la que no todo el mundo querrá enfrentarse. Paradoja que, según viperinas y morbosas lenguas, ha marcado su vida real. Se puede decir que, a pesar de haber sido un "mentiroso compulsivo", nuestro Jim ha sabido ser a lo largo de tantos años uno de los actores más sinceros y generosos que ha dado el ferroso mundo del cine.
Más
Risa,
Copón.
viernes, 15 de febrero de 2019
~ C/ D ~ PINOCCHIO ~
Gepetto dispone con sus falaces
falanges
pequeños atajos en la del niño frente
(camina de frente el dispuesto Senecto)
del zorro y la grima protege al infante
de muerte y locura y de feroces
fauces.
Besóle al perfecto
crío de caoba
mimóle, mimóle como si fuere de felpa,
y dióle que dióle la sopa boba,
viviere ese cuento, viviere en la selva
(de mar, ¡La Ballena! ¡Ay el mar abyecto!)
Crióle, crióle, y el niño muy recto,
cuida que cuida, y cuida de su alcoba,
de amor no estuvieren, no estuvieren de huelga
Gepetto que mira, todo está correcto,
cuidóle cuidóle como madre loba.
- El anciano se enzarzó en el bello y acometido acto de jugar a ser Dios y tuvo a la suerte agarrada de la mano, que adereza la vida del tal señor con el beneplácito de salir a pedir de boca su guiso.
- ¿A qué suerte ni a qué niño no muerto véase Pinocchio? Resolvamos, se denomina Crear con Amor. Que es así como emergen óptimos los resultados.
M.R.C.
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