Ya no hay morada
en que more
mi mora o judía naveta
dorada.
Acaso atisbos de un rastro
de rostro, la meta
que reta y que dora
la espada.
Un lastre
arrastre de pasto que hundía
la veta
decepción, oh, contraste.
Por ende en demasía,
desastre
en la masía añorada.
M.R.C.
martes, 18 de abril de 2017
viernes, 3 de marzo de 2017
C/D ~ EL POR QUÉ DE QUÉ (V) ~
¡Que no me he olvidado! En cuanto a ustedes... ¿Recuerdan acaso a nuestros aventureros? Sepan entonces sus mercedes que siguieron con sus triquiñuelas.
Al fin en la cima de la escalera, los dientes como castañuelas, Pancho Lanza y Don Cogote, compañeros, en balanza de Justicia se vieron, y pongo "rima", o no rima, pendencieros.
Pídales el sargento con el aire de soberbia a sotavento, explicaciones a la escandalera que le dio tanto tormento.
- ¿Qué hacían ustedes en medio de la carretera sin papeles, y sin coche?
- ¡Pst Pancho! ¿En qué lugar estaremos que este idioma es a la par dispar y se ha de asemejar al nuestro tan contento?
- Mi señor, hállome jamás igualmente perdido, con apalabrar extrañezas estos lores con derroche.
- ¡QUE ME DIGAN! ¿Pertenecen a alguna compañía de teatro?
- ¡Ante todo no me falte usted al respeto alzándola la voz, cerebro escueto, y no nos nombre más de la farándula, o adularé a la espada y no habrá unguento!
- ¿Cómo se atreven a vacilarme? ¡Quedan ustedes detenidos por desacato a la autoridad!
- ¡Un momento!
(Un guardia de bien, que ayuda al sargento, piensa con bondad que estos locos son dos locos como pocos, que se escaparon del manicomio. A la defensa pues, salió, del binomio).
- Creo que se han escapado del Manicomio de San Ifurre, que hace unos días hubo una fuga.
- Ya... ¿Y esos trajes don Aguirre? ¿También salieron de la casa de grillaos? ¿Hicieron una fiesta? ¡No me venga usted con cuent...
Tan rauda como una ballesta, le separa al gritón jefazo el cuello de la testa un aspa de molino, que sale de la nada y se va en ella misma, tan campante, de campo.
- ¡Oh! Oportuna mano de titán en nuestro camino. Salvándonos de un triste destino. Acallado sido ha el engendro al que casi estampo, Panchito de mis amores.
- ¡Sangre a borbotones cual sifón! ¿Quién es ahora bufón? ¿A quién le han sacado los colores? Petulante...
(El ayudante, tan perplejo, no acaba de creer haber despertado esa mañana, según contaba su entrecejo, así que Don Cogote y Pancho, con maña, salieron por la puerta de comisaría, tanto así, de la maraña, riendo bien con saña, pues en los tiempos anteriores poca sangre era tacaña en contrincante).
- ¡Pancho, Pancho! ¡Somos libres! ¡Todo lo libres que nos deje ser un supraser! ¡Mas, libres!
- ¡Qué gancho le dio, de tal calibre! Lor del rancho...
- Dime amigo ancho.
- Me.
- Tal gracia. Dime en serio, Pancho.
- ¿Se puede decir que el sargento es un cabezota?
- JAJAJAJAJAJAJA idiota ¿Qué es un sirviente sin, del humor, la esencia?
- Para servirle esta mía peripecia, (voz de remilgado) mi eminencia.
Se van cabalgando en risotadas por unas aceras cualesquiera, de la villa de Cuenca, que no en Sevilla, siendo villanos adulando a la burla. La festividad no duraría mucho; se sabe en demasía que la alegría es a la tristeza lo que la trucha al trucho.
M.R.C.
Al fin en la cima de la escalera, los dientes como castañuelas, Pancho Lanza y Don Cogote, compañeros, en balanza de Justicia se vieron, y pongo "rima", o no rima, pendencieros.
Pídales el sargento con el aire de soberbia a sotavento, explicaciones a la escandalera que le dio tanto tormento.
- ¿Qué hacían ustedes en medio de la carretera sin papeles, y sin coche?
- ¡Pst Pancho! ¿En qué lugar estaremos que este idioma es a la par dispar y se ha de asemejar al nuestro tan contento?
- Mi señor, hállome jamás igualmente perdido, con apalabrar extrañezas estos lores con derroche.
- ¡QUE ME DIGAN! ¿Pertenecen a alguna compañía de teatro?
- ¡Ante todo no me falte usted al respeto alzándola la voz, cerebro escueto, y no nos nombre más de la farándula, o adularé a la espada y no habrá unguento!
- ¿Cómo se atreven a vacilarme? ¡Quedan ustedes detenidos por desacato a la autoridad!
- ¡Un momento!
(Un guardia de bien, que ayuda al sargento, piensa con bondad que estos locos son dos locos como pocos, que se escaparon del manicomio. A la defensa pues, salió, del binomio).
- Creo que se han escapado del Manicomio de San Ifurre, que hace unos días hubo una fuga.
- Ya... ¿Y esos trajes don Aguirre? ¿También salieron de la casa de grillaos? ¿Hicieron una fiesta? ¡No me venga usted con cuent...
Tan rauda como una ballesta, le separa al gritón jefazo el cuello de la testa un aspa de molino, que sale de la nada y se va en ella misma, tan campante, de campo.
- ¡Oh! Oportuna mano de titán en nuestro camino. Salvándonos de un triste destino. Acallado sido ha el engendro al que casi estampo, Panchito de mis amores.
- ¡Sangre a borbotones cual sifón! ¿Quién es ahora bufón? ¿A quién le han sacado los colores? Petulante...
(El ayudante, tan perplejo, no acaba de creer haber despertado esa mañana, según contaba su entrecejo, así que Don Cogote y Pancho, con maña, salieron por la puerta de comisaría, tanto así, de la maraña, riendo bien con saña, pues en los tiempos anteriores poca sangre era tacaña en contrincante).
- ¡Pancho, Pancho! ¡Somos libres! ¡Todo lo libres que nos deje ser un supraser! ¡Mas, libres!
- ¡Qué gancho le dio, de tal calibre! Lor del rancho...
- Dime amigo ancho.
- Me.
- Tal gracia. Dime en serio, Pancho.
- ¿Se puede decir que el sargento es un cabezota?
- JAJAJAJAJAJAJA idiota ¿Qué es un sirviente sin, del humor, la esencia?
- Para servirle esta mía peripecia, (voz de remilgado) mi eminencia.
Se van cabalgando en risotadas por unas aceras cualesquiera, de la villa de Cuenca, que no en Sevilla, siendo villanos adulando a la burla. La festividad no duraría mucho; se sabe en demasía que la alegría es a la tristeza lo que la trucha al trucho.
M.R.C.
domingo, 19 de febrero de 2017
C/D ~ DECANADENCIA ~
Es sabido para el resabiado que la rabia es sabia y savia del árbol de la vida.
Se relame el orgullo, todo lo ha tragado.
en lugar de haberlo sido él.
Y siendo como es, miel
la extrañeza no ha extrañado
que permanezca en los labios de los soberbios.
(Los nervios,
el corcel)
Amistad es el papel
del actor tan mal pagado.
(Compostura, fino cordel
acorde-
ón
en el troquel
atascado)
(Dolor como bedel
en la puerta de encalado)
Compañeros de verdad, en un dedo de la mano.
Como diría aquel en los proverbios.
M.R.C.
La decadencia, cruel decana.Es una sorpresa; nunca pensó (recréome en lo certero de aquesto) esta mente compungida que un dicho estuviera en lo cierto, hasta que el dichoso, de nuevo, hizo de una generalización cateta, de un tópico estúpido, una realidad.
Se relame el orgullo, todo lo ha tragado.
en lugar de haberlo sido él.
Y siendo como es, miel
la extrañeza no ha extrañado
que permanezca en los labios de los soberbios.
(Los nervios,
el corcel)
Amistad es el papel
del actor tan mal pagado.
(Compostura, fino cordel
acorde-
ón
en el troquel
atascado)
(Dolor como bedel
en la puerta de encalado)
Compañeros de verdad, en un dedo de la mano.
Como diría aquel en los proverbios.
M.R.C.
La decadencia, cruel decana.Es una sorpresa; nunca pensó (recréome en lo certero de aquesto) esta mente compungida que un dicho estuviera en lo cierto, hasta que el dichoso, de nuevo, hizo de una generalización cateta, de un tópico estúpido, una realidad.
domingo, 5 de febrero de 2017
C/ D ~ LA NUIT DANS LE COEUR ~
Como un espejo, la noche quebró y los retazos de azul ultramarino con sabor a naranja podrida seguían en el recuerdo. Entre los árboles del bosque de aluminio, pasaban las bestias inmundas a nuestro alrededor. Hienas desquiciadas, riendo y en manada, para que su divertimento fuera más prominente.
Daba igual que la desesperanza se encontrara en aquellos ojos que sólo querían ver belleza allá donde aun lo más tenebroso pudiera abarcarla. El mundo estaba dispuesto a demostrar cómo ha decidido seguir los pasos del Titanic, y estrellarse sin remedio, por necedad y presunción, contra el frío iceberg de la ignorancia.
A los pies de uno de los grandes árboles de cemento, donde esperábamos la ayuda de los ángeles que nunca llegaban, reposaba tranquilo un joven mientras le daba de comer a las hienas que se sucedían. Sus ojos eran impasiblemente crueles. Era un carroñero que se estaba alimentando de nuestras heridas, mientras aún seguíamos en vida. Era el mismo demonio.
No había otra opción, pues vi el mal regodearse de la desgracia, rociar todo de oscuridad.
Es una pena. Jamás me había parecido la noche tan oscura.
M.R.C.
Daba igual que la desesperanza se encontrara en aquellos ojos que sólo querían ver belleza allá donde aun lo más tenebroso pudiera abarcarla. El mundo estaba dispuesto a demostrar cómo ha decidido seguir los pasos del Titanic, y estrellarse sin remedio, por necedad y presunción, contra el frío iceberg de la ignorancia.
A los pies de uno de los grandes árboles de cemento, donde esperábamos la ayuda de los ángeles que nunca llegaban, reposaba tranquilo un joven mientras le daba de comer a las hienas que se sucedían. Sus ojos eran impasiblemente crueles. Era un carroñero que se estaba alimentando de nuestras heridas, mientras aún seguíamos en vida. Era el mismo demonio.
No había otra opción, pues vi el mal regodearse de la desgracia, rociar todo de oscuridad.
Es una pena. Jamás me había parecido la noche tan oscura.
M.R.C.
martes, 24 de enero de 2017
B/D ~ EXCLAVOS ~
¿Recuerdas cuando querías ser arquitecto? ¿Qué ha pasado? Y tú, que querías ser camarero ¿Dónde has escondido tu vida?
¿Sabéis aquel que vendió el coche para comprar gasolina? Absurdo el tipo ¿Eh? Así somos nosotros.
Absurdos.
Me hallo entre una multitud que siendo roja está muy verde, como un tomate cherry recién crecido a partir de una semilla. Una multitud que clama libertad mientras se ajusta la argolla al cuello como puede, con una aguja que ha encontrado en el suelo lleno de paja. Una marabunta de personas que han pasado a ser robots, en una era digital que les dice "compra esto", "consume lo otro" y que, intentando hacer caso, no encuentra tiempo para ni siquiera hacerlo. Aquellos que con votar al morado se escudan en un "no moriré de hambre aunque tenga que morir de pena, de soledad, de frustación". Personas que limpian los zapatos a quienes insultan, a quienes culpan. Un conjunto de borregos, con perdón de los borregos, que venden su tiempo por dinero.
Su coche, por gasolina.
Viviré del arte, que no da de comer. Da de vivir.
Desde la "burguesía" más humilde.
De todo corazón: M.R.C.
¿Sabéis aquel que vendió el coche para comprar gasolina? Absurdo el tipo ¿Eh? Así somos nosotros.
Absurdos.
Me hallo entre una multitud que siendo roja está muy verde, como un tomate cherry recién crecido a partir de una semilla. Una multitud que clama libertad mientras se ajusta la argolla al cuello como puede, con una aguja que ha encontrado en el suelo lleno de paja. Una marabunta de personas que han pasado a ser robots, en una era digital que les dice "compra esto", "consume lo otro" y que, intentando hacer caso, no encuentra tiempo para ni siquiera hacerlo. Aquellos que con votar al morado se escudan en un "no moriré de hambre aunque tenga que morir de pena, de soledad, de frustación". Personas que limpian los zapatos a quienes insultan, a quienes culpan. Un conjunto de borregos, con perdón de los borregos, que venden su tiempo por dinero.
Su coche, por gasolina.
Viviré del arte, que no da de comer. Da de vivir.
Desde la "burguesía" más humilde.
De todo corazón: M.R.C.
martes, 13 de diciembre de 2016
C/D ~ MAR DE CARBÓN ~
A cuatro vientos un navío
atraviesa el oleaje.
La proa se hace al desvío
a pesar del travieso bagaje.
En naveta de tres trapos
se cruzan siete marineros
ora del mar capos
ora honestos verduleros.
Forman marabunta en el estío;
comienza el batallaje.
Se ensartan con hastío
cañón no hay que no raje.
Velas que fueran harapos
comienzan en harapo desde los enteros
mar de carbón entre los trapos
¡Sangre, sangre en aguaceros!
Mientras, Victoria, se fue al río.
M.R.C.
atraviesa el oleaje.
La proa se hace al desvío
a pesar del travieso bagaje.
En naveta de tres trapos
se cruzan siete marineros
ora del mar capos
ora honestos verduleros.
Forman marabunta en el estío;
comienza el batallaje.
Se ensartan con hastío
cañón no hay que no raje.
Velas que fueran harapos
comienzan en harapo desde los enteros
mar de carbón entre los trapos
¡Sangre, sangre en aguaceros!
Mientras, Victoria, se fue al río.
M.R.C.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
~ C/D ~ SU DOCUMENTACIÓN, POR PAVOR (IV)
Dos días en un hospital, tampoco está mal. Pancho Lanza comenzaba a añorar también a la pelisucia teatrera.
- ¡Y verdulera!- Exclamaba intentando convencer a su señor, y a sí mismo, de que no tuvieron nada que perder mereciera.
- Señores, están ustedes detenidos- Un Guardia Civil entró en la habitación.
- ¿Cómo es el asunto? ¡En esta posada de la cura reposada (y ahora esposada) se halla mi persona, y usted que quién ha de ser, irrumpe e interrumpe y me dice que soy presunto!
- Que quiénes son ustedes, es lo que yo me pregunto. Y todos. ¿Dónde está su documentación?
- ¡Documentación! ¡Santa Paciencia! Es mi deber decirle que es mi ciencia ser conocido por quien me ve. ¡Así que déjese de dilación! ¿Cuál es el motivo de nuestra represión?
- Me parece a mí que estos no están curaos todavía - Susurró el guardia a un enfermero que pasaba por allí.
- Estoy curadísimo, como el queso que a Pancho y a mí en la casa nos espera. Pero cuerdo soy a tal punto de estar loco entero.
- Y tanto. (Jodío del coco). ¿Me los puedo...? Estupendo. Me los llevo. Vengan que les dan el alta.
- ¡Ay Don Cogote que nos envenenan! ¿Qué será eso del alta?
- Mi cazurro preferido con ascendencia de Peralta, que pronto se exalta. Es una expresión para darnos parte de que estamos ya sanos.
- Mira aquí qué certero.- Acompáñenme señores.
Los civiles se llevan a los lores, de viaje, compañeros, a la comisaría más cercana.
- ¡Suéltenos! ¡No soy adevenedizo en la gana!
- ¿Pero dónde me van con pantalones de pana? Que eso ya no se lleva, hombre, que eso es más viejo que La Tana - Se alejó de la seriedad el civil.
Ya por el Abril llegaron a arrivar, arriba por unas escaleras les dijeron que tenían que subir, y declarar...
... la confusión no se haría de esperar.
M.R.C.
- ¡Y verdulera!- Exclamaba intentando convencer a su señor, y a sí mismo, de que no tuvieron nada que perder mereciera.
- Señores, están ustedes detenidos- Un Guardia Civil entró en la habitación.
- ¿Cómo es el asunto? ¡En esta posada de la cura reposada (y ahora esposada) se halla mi persona, y usted que quién ha de ser, irrumpe e interrumpe y me dice que soy presunto!
- Que quiénes son ustedes, es lo que yo me pregunto. Y todos. ¿Dónde está su documentación?
- ¡Documentación! ¡Santa Paciencia! Es mi deber decirle que es mi ciencia ser conocido por quien me ve. ¡Así que déjese de dilación! ¿Cuál es el motivo de nuestra represión?
- Me parece a mí que estos no están curaos todavía - Susurró el guardia a un enfermero que pasaba por allí.
- Estoy curadísimo, como el queso que a Pancho y a mí en la casa nos espera. Pero cuerdo soy a tal punto de estar loco entero.
- Y tanto. (Jodío del coco). ¿Me los puedo...? Estupendo. Me los llevo. Vengan que les dan el alta.
- ¡Ay Don Cogote que nos envenenan! ¿Qué será eso del alta?
- Mi cazurro preferido con ascendencia de Peralta, que pronto se exalta. Es una expresión para darnos parte de que estamos ya sanos.
- Mira aquí qué certero.- Acompáñenme señores.
Los civiles se llevan a los lores, de viaje, compañeros, a la comisaría más cercana.
- ¡Suéltenos! ¡No soy adevenedizo en la gana!
- ¿Pero dónde me van con pantalones de pana? Que eso ya no se lleva, hombre, que eso es más viejo que La Tana - Se alejó de la seriedad el civil.
Ya por el Abril llegaron a arrivar, arriba por unas escaleras les dijeron que tenían que subir, y declarar...
... la confusión no se haría de esperar.
M.R.C.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)