miércoles, 16 de noviembre de 2016

~ C/D ~ SU DOCUMENTACIÓN, POR PAVOR (IV)

Dos días en un hospital, tampoco está mal. Pancho Lanza comenzaba a añorar también a la pelisucia teatrera.

- ¡Y verdulera!- Exclamaba intentando convencer a su señor, y a sí mismo, de que no tuvieron nada que perder mereciera.

- Señores, están ustedes detenidos- Un Guardia Civil entró en la habitación.
- ¿Cómo es el asunto? ¡En esta posada de la cura reposada (y ahora esposada) se halla mi persona, y usted que quién ha de ser, irrumpe e interrumpe y me dice que soy presunto! 

- Que quiénes son ustedes, es lo que yo me pregunto. Y todos. ¿Dónde está su documentación? 
- ¡Documentación! ¡Santa Paciencia! Es mi deber decirle que es mi ciencia ser conocido por quien me ve. ¡Así que déjese de dilación! ¿Cuál es el motivo de nuestra represión?

- Me parece a mí que estos no están curaos todavía - Susurró el guardia a un enfermero que pasaba por allí.

- Estoy curadísimo, como el queso que a Pancho y a mí en la casa nos espera. Pero cuerdo soy a tal punto de estar loco entero.

- Y tanto. (Jodío del coco). ¿Me los puedo...? Estupendo. Me los llevo. Vengan que les dan el alta. 
- ¡Ay Don Cogote que nos envenenan! ¿Qué será eso del alta?
- Mi cazurro preferido con ascendencia de Peralta, que pronto se exalta. Es una expresión para darnos parte de que estamos ya sanos.

- Mira aquí qué certero.- Acompáñenme señores.  

Los civiles se llevan a los lores, de viaje, compañeros, a la comisaría más cercana. 

- ¡Suéltenos! ¡No soy adevenedizo en la gana! 
- ¿Pero dónde me van con pantalones de pana? Que eso ya no se lleva, hombre, que eso es más viejo que La Tana - Se alejó de la seriedad el civil. 

Ya por el Abril llegaron a arrivar, arriba por unas escaleras les dijeron que tenían que subir, y declarar...

... la confusión no se haría de esperar. 





M.R.C.










viernes, 28 de octubre de 2016

C/D ~SINCERO. QUÉ REDUNDANCIA ~

Sincero,
pues es sólo un uno.
¿Dónde han quedado las décimas?

(En quien viere un regazo protector
ahora viere pánico.
Qué tipo de maldito le diría a los hombres que no han llorar).


Cordero,
carne de bestias, o un vacuno
¿Cuánto cuesta la vida, estimas?

(En quien se viere proyectado, o fuere él mismo un proyector
clásico tesalónico
Edipo tuviérome que de sus brazos separar).


Llora, hombre, llora.
El cielo no es el único que tiene que llover para reírse unos riachuelos.

Llora hombre, llora.
El río no es el único que clama lluvias a los cielos.


M.R.C.




viernes, 21 de octubre de 2016

A/C ~ LA GRAN PATRAÑA ~

¿Por qué "La Gran Belleza" es una Gran Película?

Si ocurre más bien poca cosa que mucha. Si parece surgida de un Buñuel más colorido ya hastiado por los años e influido por la época (ay, Buñuel y sus buñuelos) y West Anderson limándose las uñas. Si son un grupo de mamarrachos jubilados ahogados en fortuna. Si parece moderneo del caro-barato.



La Gran Belleza se desarrolla con una estructura en collage muy desasosegante. Comienza con un fiestón de lujo en alguna cornisa que bien podría ser de Madrid como de Nueva York, siendo en Italia, y acaba con otro fiestón de impotencia, de resentimiento y de incomprensión al saber que la verdad estuvo ahí en todo el metraje, edulcorada con ornamentos técnicos fabulosos.

Es una risotada en todo el rostro que parece el desastre más estrepitoso de intenciones, y finaliza siendo una película de la que a día de hoy, me sigo acordando y malamente de ella. 

Es como la vida misma en tiempos de apatía, pues la reproduces, haces un "Enter the void" en toda regla, se acaba, y la falsa indiferencia se apodera de las entrañas, del cerebro, resultando una ironía en todo su todo. 

Ni siquiera el arte puede salvar de esto. Pues el arte es vida.













lunes, 17 de octubre de 2016

C/D ~ A SANGRE FRÍA ~

La indirecta, recta al recto.
Confusión en las palabras.
Tengo henchido, muy erecto
ser de saber selecto
el orgullo de admirarle.

Ay de mí, pensando que sería
musa ¡Ilusa el alma mía! de su arte
y aunque aún cabe el pensarlo
no es seguro
Erotomanía es por descarte,
mal infecto.

M.R.C. 




Cuando pasean estos versos por las puntas de los dedos, por los poros del cerebro, caminan los sentidos por el Prado del Paseo. Qué deseo se apodera de empoderarse al conocimiento. Tan dorados son los vestigios en la memoria o "me moría". Recuerdos que no han sido, y aún así son un regalo, por crearlos. Retazos de una tela que ni siquiera fue tejida.

Preciosa alegoría de la fantasía extrema. 
Precioso este eccema de una herida que ni sangra.


lunes, 3 de octubre de 2016

C/D ~ C´EST LA VI(D)E

Qu'e fantas'ia kamikace
pensar que crecer es hacerlo.







Mientras los o'idos se beneficiaban, si quedarse sordos fuera esto(qu'e mundo este) con una machacona marcha que su oro (tiempo) le habr'a llevado al compositor de la nueva era, pens'e sin mucho pensar tampoco, que qu'e l'io es la rueda de verse vivo de repente y sin consentimiento, inmiscuido en la m'as pura y aterradora belleza que es este espect'aculo del intentar prevalecer. 

Maldita agon'ia la de esta especie que ante todo quiere sobrevivir y para ello muere (¡Se mata, es incluso!) cada d'ia.

Maldita iron'ia, 
maldita poes'ia, pues es la que hace percatarnos de tan temible barbarie. 


Sepan que cuando fui a escribir "quiere sobrevivir" lo puse en primera instancia en la persona del ego. El rechazo que da saberse desde el subconsciente demandante de este derecho es peor que el facto si cupiere.

Aun con este todo tan macabro, vaya pesadilla tan perfecta, tan preciosa, cuán brutal y a la par delicada, como pensada por y para alguna deidad con ganas de amar, o tal vez aburrida.

La vida, como dijo alg'un franc'es con mucha repercusi'on en su palabra, es as'i.


M.R.C.

lunes, 26 de septiembre de 2016

C/D ~ DOS TE SALVEN, ALEGRÍA (III)

- ¡Pancho!
- ¡Señor muy mío!
- ¡Más mío que tuyo, más, sí! ¡Que nos llevan! ¿Qué nos hacen? ¡Nos empalarán, querido amigo!
¡Del mayor dolor seremos atento testigo! ¡Mira que ya siente mi cuerpo el frío!

- Dejen ustedes de gritar, hagan el favor- El guardia civil hizo un gesto a su compañero con la cabeza, con una nada disimulada extrañeza, mientras retenía en sus brazos al exaltado hidalgo.

En el otro lado, un resignado Pancho, en honor a su nombre, el hombre rezó, bastante pancho para estar sus brazos en gancho con el otro guardián:

- Fíjese ilustre, que al menos así tendremos pan. 
- Y fíjate tú que en la cárcel tratan a humanos como a un can. ¡Civilizados señores! ¡Tengo miles de cuarenta mil honores! ¡Vean mi remilgado atuendo! ¡Con eso debiera bastar para debastar este injusto minuendo! ¡Soy señor de los mil lores! ¡El caballero con más soles! - Insistía Don Cogote.

- Ya veo que le ha dao el sol, majo. Tranquilidad, hemos llamado a una ambulancia. Parecen ustedes trastocados. Han debido de sufrir un accidente en el tránsito de alguna gira teatral- El civil se dirigió de nuevo a su compadre.


- ¿Ambuqué? ¡Que no sea en demasía lo que usted ladre! ¡Que no soy espectaculero...!

Después de tejes y manejes con los señores del futuro, ya en un hospital, (imagínese el percal) más extrañados se hallaban a medida que pasaban las horas. La joven verdulera había desaparecido, y ahora después de todo la añoraban, estimado lector, os lo aseguro. 

- Pancho ¿Dónde estará la joven estrellada? La llamaré así, que para algo, dice, es una estrella.
- Cuán chistoso señor doño jajaja pero no sé. Tampoco es que fuera muy bella...
- Mira que con todo, sentí uno de los buenos contactos...
- Será de los impactos, hombre.
- Ese despeinado moño, así todo insano, como de mimbre... un delicioso olor a ajo...


- Ojo... que ya tenemos idilio, y me afilio a la idea de que de ello, descripción y concilio. A ver si concilio yo con Morfeo, que aun a uno siendo feo y viviendo el guarreo le hace al sueño el atajo...-


guiña Pancho Lanza para usted, marujeo tal, que no será la última vez.

M.R.C.


















sábado, 17 de septiembre de 2016

~ C/D ~ MISOFONIFOBIA

- ¡Terrible ruido!
- ¿Qué ruido?
- ¡Mascada de caballos! ¡Berreo de chicharra! ¡Rebuzno de chatarra! ¡Ya no sé ni lo que digo!  ¡Insensato fluir de fluido! ¡Qué digo insensato! ¡Demasiado "sentito"!


Cada voz es una coz.
Una hoz en mi sesera.
Quién tuviera cierto órgano
(Dios no lo quiera)
atestado, (para no oír nada)
de cera.

Veloces, como navajeras
escalofríos escalan la columna.
Y es que fui precoz alumna
del silencio, 
que veloz se hace en las esperas.


Y hasta un mórbido morbo
que antes que cualquier placer
es un estorbo
hace buscar cualquier esfera 
que reafirme mi molestia en el entorno.

Sin retorno,
se sigue la ira,
en la mente, bestia, gira y no mira
crece como bizcocho en horno.
Mi corazón se vuelve de madera.
Imperios de improperios dibujan las boqueras.
Perro rabioso, de rabia, una rabieta de ceguera.
Monstruo de cerebro de cera.
Misofonía se convierte en mi vida entera.


M.R.C.